Medicamentos para pérdida de peso

Cada persona es única, y el problema de sobrepeso no viene separado de otros problemas de la salud. Por eso cada caso se tiene que valorar de forma personal y global en cuanto a la salud, y muchas veces el tratamiento farmacológico en casos de sobrepeso/obesidad – si es que se tiene que aplicar alguno – no está destinado “para adelgazar” – pero, por ejemplo, se prescribe con el objetivo de curar la ansiedad, o equilibrar los ánimos, o quitar el dolor, o eliminar  el cansancio asociado para  mejorar la salud global y  para poder seguir con el tratamiento específico de pérdida de peso.



Teniendo en cuenta la magnitud del problema de sobrepeso/obesidad, no es de extrañar que ante tal demanda, haya muchísima oferta, y en algún caso engañosa. Realmente, en este momento en España existe solo tres medicamentos – Saxenda®, Mysimba®, y orlistat (Xenical o allí) – destinados directamente para pérdida de peso, aunque incluso en este caso no es un simple “tomar el medicamento y observar cómo va bajando el peso”.

 

LIRAGLUTIDA (Saxenda ®) es el medicamento más utilizado actualmente para tratar la obesidad. La liraglutida es una sustancia casi idéntica a una hormona natural GLP- 1 (el péptido similar al glucagón tipo 1) que se libera en respuesta a la ingesta de alimentos y actúa como un regulador fisiológico del apetito. De esa manera la Saxenda® incrementa la saciedad y reduce el apetito. Este medicamento solamente se utiliza por prescripción médica. Eligiendo el paciente adecuado y personalizando la dieta y la dosis de medicamento, la pérdida de peso y la corrección de factores metabólicos alterados debido a la obesidad se consiguen mucho más fácilmente.  

 

MYSIMBA® está formada por dos principios activos: la naltrexona y el bupropion. El medicamento actúa sobre las zonas del cerebro que controlan la ingesta y el balance calórico, reduciendo el apetito y a la vez aumentando el gasto energético. En los casos cuando se puede aplicar el tratamiento con Mysimba, puede facilitar mucho el tratamiento.

 

 

ORLISTAT (Xenical ®, Allí ®), medicamento que se debería utilizar solamente prescrito por un médico y realizando una dieta adaptada – reduce la absorción de grasas. Quiere decir que la pastilla, cuando se toma con una comida, inhibe una parte de las lipasas (enzimas pancreáticas responsables por la digestión de grasas) y de esa manera, hasta un 30% de grasas las ingeridas en una comida quedan sin digerir. Así que no hacen milagros: de ninguna manera no “quema” la grasa corporal, ni tampoco reduce la ingesta calórica en 30% - solamente actúa a nivel de lipasas,  - las proteínas y los hidratos de carbono se absorben sin alteración. Además, el resto de las grasas (aprox. 70%)  también se absorben, así que la prevención de aumento de peso/ayuda en bajar peso es bastante limitada. En cuanto a la salud, las pastillas son muy seguras, no se absorben – pero sí hay que tener cuenta que este medicamento no se puede utilizar con típicas comidas preparadas con mucho aceite, ya que el 30% de la grasa total de la comida será mucha grasa, que se quedará sin digerir, con lo que  el intestino reaccionará con diarrea, que evidentemente, no es lo que buscamos. Así que en resumen – comiendo una dieta muy sana con la cantidad de grasa adecuada  (ya que un poco de grasa sí se necesita) la pastilla no tendrá sentido, y si se come mucha grasa – más vale no tomarla para no acabar con diarrea. De esa manera, el uso del medicamento queda limitado a unos casos muy específicos, por ejemplo, se podrían prescribir a un paciente que no puede evitar un ligero exceso de aceite – pero sí entiende muy bien que no puede comer una comida típica mediterránea…

 

El chitosan se vende ampliamente en farmacias sin recetas como “lipobloqueante”, y promete funcionar de manera parecida al orlistat, pero científicamente eso no está confirmado, mientras que puede tener efectos secundarios, en algunos casos - graves.



Los medicamentos que no se venden oficialmente en España, y los que nunca se deberían comprar por internet, como por ejemplo (nombres comerciales pueden variar): sibutramina, fentermina, rimonabant, Fenproporex, Redotex (mezcla de diferentes fármacos, entre ellos  triyodotironina) – no voy a comentarlos uno por uno. ¡Un medicamento tiene que ser siempre prescrito por un médico y vendido en una farmacia! Aparte del riesgo de que comprando un medicamento no en farmacia, podría no ser del fabricante oficial, arriesga recibir otra sustancia/otra dosis, -e  incluso si fuera el medicamento tal y como promete, sería muy peligroso tomarlo. No existe una sustancia que simplemente “queme” la grasa, o “quite el hambre” tal y como nos gustaría. Cada fármaco tiene múltiples acciones en el cuerpo, interactúa con otros medicamentos que se toman por otras causas, y se tiene que tener muchos estudios médicos para saber aplicar el medicamento correctamente, sin que tenga consecuencias graves, incluso mortales.



 

Qué más podría servir de ayuda?

 

Lo único de lo que hay disponible en venta que realmente funciona – eso sí, por desgracia, de manera muy, muy leve – son diferentes tipos de fibra. Especialmente la fibra soluble, tomada en cualquier forma (eso sí, también en forma de comida normal, por ejemplo, frutas, verduras) junto con líquido se hincha en el estómago y ayuda tener la sensación de saciedad – y al mismo tiempo ayuda al tránsito intestinal. Para quitar el hambre normalmente se aconseja tomar media hora antes de las comidas, bebiendo bastante líquido junto con la fibra. Los ejemplos de la fibra soluble que se venden en farmacias y parafarmacias sin receta médica son:

 

Algatin polvo, salvado de avena, cualquier producto que contenga glucomanano, goma guar. Normalmente todas las barritas sustitutivas, galletas “entre horas” etc. llevan esta fibra para dar más saciedad tomándolas.



 

LO QUE NO SE DEBERÍA UTILIZAR PARA PERDER PESO

 

Diureticos( muchas veces productos que prometen drenar, depurar, desintoxicar)

Cualquier diurético – sea “natural” o no – solamente ayudará eliminar los líquidos. Así que aunque tomándolos el peso baja un poco, la grasa queda igual como estaba. Piense que un riñón sano ya elimina todos los líquidos que le convenga eliminar. Si usted se siente “hinchado”, pero sus riñones son sanos, seguramente es el exceso de tejido adiposo que le hace sentir así.  Forzando al riñón eliminar más de lo que le convenga con diuréticos solamente “cansamos” el riñón, así que en general, excepto si en algún caso en concreto un diurético está prescrito por un médico, no sería recomendable tomarlos, y  menos los “naturales” que son una mezcla de principios activos que cuestan más eliminar que una pastilla pura.

 

Laxantes

Ningún laxante, nunca se utiliza para tratar el sobrepeso. En caso de estreñimiento se aplican según el criterio médico, pero no sirve de nada perder un poco de peso por ir más de vientre si no tiene estreñimiento. Sería relativamente inocuo utilizar fibra para regular el tránsito intestinal (eso sí, sin pasarse, - nunca llegando a tener diarrea), pero sobre todo nunca se debería utilizar por su cuenta ningún suplemento que lleve sen (cassia angustifolia). Sen en medicina solamente se utiliza en casos muy específicos, para tratamientos de muy corta duración, ya que es muy adictivo, y además, en casos de uso crónico, aumenta el riesgo a desarrollar pseudomelanosis de colon.

 

Los “quemagrasas” – un sinfín de productos que prometen quemar/disolver/movilizar las grasas acumuladas, transformarlas en energía, quemar calorías, suprimir el apetito, - proclamando que son “naturales” (como si eso fuera una garantía de seguridad) y normalmente vendidos sin receta médica y con nombres muy llamativos: Turboslim, Herbafast ultimátum, Be slim, Stopgrass, Stopcalory, Captagras, etc… - no funcionan de la manera como lo prometen, y podrían ser perjudiciales. El picolinato de cromo, que promete quitar ganas de dulces, mejorar la resistencia a la insulina, acelerar el metabolismo y ayudar a construir la masa muscular – los estudios científicos no demuestran efectos beneficiosos evidentes, mientras que sí indican que podría comprometer el correcto funcionamiento renal.

Resumiendo os recomiendo tener mucha cautela utilizando cualquier producto, por muy natural que sea, y sobre todo - ante cualquier duda – consulte a su médico, no al folleto comercial preparado por el fabricante del producto.