Claves para no engordar durante las fiestas

Tanto si uno tiene sobrepeso, como si está en peso normal, nunca deberíamos aceptar como algo normal engordar unos kilos a causa de navidad o cualquier otra “concentración” de fiestas, vacaciones, etc. Naturalmente, todos tenemos temporadas cuando se acumulan más situaciones con más tentaciones de “pecar” de lo habitual, pero eso no quiere decir que cada año en esas fechas podemos permitirnos subir de peso para luego bajarlo. El tejido adiposo no es una esponja que sube y baja mecánicamente. Cada vez que subimos de peso, se estropean muchos procesos metabólicos, y perdiendo el mismo peso que acabamos de subir probablemente quedaremos en una situación menos favorable que antes de la subida. Así que en cuanto al aumento de peso durante las fiestas - es mejor prevenir que luego tener que curarlo.

 

La prevención de aumento de peso se puede dividir en dos partes:

1.     Elegir bien lo que comes.

2.     Compensar los excesos – tanto nutricionalmente, como aumentando la actividad física.

 

Las comidas de las fiestas

 

Sobre todo, recuerda disfrutar de las fiestas en sí, de la familia y amigos, no pienses solamente en la comida. Come despacio, disfrutando de la comida y de la compañía. Piensa también en proponer alguna actividad después de comer a todos con los que celebráis para no pasar horas y horas delante la mesa.

 

1.     Evidente, es mucho más fácil controlar la situación si la celebración se organiza en su propia casa y es usted quien cocina.

 

Si no quiere renunciar a preparar los platos muy calóricos a los invitados, intente al menos que también haya opciones atractivas de las más sanas, menos calóricas. Sobre todo fíjese en la cantidad de aceite que se utiliza tanto para la preparación, como para el aliño de los platos.  Por ejemplo, si prepara unos canapés, haga algunos de ellos menos calóricos, por ejemplo, montaditos/brochetas de espárragos, piña, mango, uvas con jamón, quesitos mozzarella, queso (no demasiado graso), gambas, salmón ahumado, etc. Prepare una ensalada bonita, pero poco calórica (añadiendo granada y otras frutas, queso, palitos de cangrejo…) por si alguien la quiere (usted será uno de esosJ) – siempre sirviendo los aliños aparte (usted, evidentemente, no cogerá nada de aceite ni salsas grasas), entre los cuales habrá alguna opción ligera, por ejemplo, crema de vinagre de Modena, etc. Asegúrese que en la mesa, aparte de las bebidas alcohólicas y azucaradas haya también las opciones light (agua de sabores, Coca cola light, Fanta zero, etc). Intente que al menos la mayor parte de las bebidas que tomará fuera de este tipo (sin calorías), y beba bastante de ellas. Si para los invitados quiere preparar un plato principal muy calórico, piense en preparar también una opción más ligera – una que casi no necesite aceite para la preparación. Por ejemplo, pescado con patatas y verduras al horno, cocinándolo con la sal y las especias  en su jugo o en caldo, zumo de limón… Sirve también la carne, el marisco – lo que sea lo que podría cocinar sin añadir (o al menos casi sin añadir) el aceite.

Los dulces tradicionales de navidad son muy calóricos. No hace falta prescindir de ellos, pero intente escoger los que realmente le gusta más de todos y coma solamente esos, una cantidad moderada. Podría preparar también una opción sana como macedonia de frutas, peras al vino, un sorbete… para evitar comer demasiados turrones.

Tanto en Navidad como en cualquier otro día del año las bebidas las endulzará con un edulcorante sintético (aspartamo, sucralosa, etc…).

 

Después de la cena, reparta entre los invitados lo que ha sobrado. O al menos congélelo.

 

2.     Si la fiesta no se organiza en su propia casa, piensa siempre en dos posibilidades:

 

• Traer algún plato/bebida sana/hipocalórica de su casa. De esta manera incluso en el peor caso tendrá alguna opción sana en la mesa.

• De lo que hay en la mesa, comer más de las cosas que menos “peligrosas” le parezcan. Intente no comer o comer lo mínimo  lo que está nadando en aceite, moderarse en las cantidades. También podría tomar una gran ensalada o un plato de verduras antes de salir de casa para no llegar con tanta hambre.

 El edulcorante sintético llévelo siempre en su bolso para las bebidas fuera.

 

Compensar los excesos

Si se ha pasado mucho al mediodía, una buena opción sería comer solamente un poco de verdura (cruda o cocida – en forma de ensalada) por la noche. Si después queda con hambre, podría añadir, por ejemplo, un yogur desnatado. No quede sin comer el día siguiente pero sí, intente comer de manera muy sana y equilibrada todos los días entre medio de las fiestas. Lo peor de todo es caer en la tentación de decidir que “ya lo perderé a partir del 7 de enero, ahora disfrutaré sin pensar”. Disfrutará más si no comete excesos…

Si tiene más días festivos, intente hacer algo de ejercicio estos días, al menos salir a pasear. Eso le hará sentirse mejor y servirá de ayuda para “esconder los pecados”.

Intente aplicar estos consejos durante las fiestas para no empezar el año lamentándose por lo que ha engordado en tan pocos días. Y recuerde que los kilos suben con mucha más facilidad que con la que bajan…