¿Por qué varia mi peso durante el día?

Es una de las dudas más habituales de las personas que están acostumbradas a pesarse cada día (o quizás incluso varias veces al día). Muchas veces se desesperan cuando ven que el peso en la báscula no corresponde a lo bien o lo mal que habían comido el día anterior.

Primero, hay que tener muy presente que cuando subimos a una báscula, pesa TODO lo que sube encima. Aparte del peso de la ropa, si uno sube vestido, y de la posibilidad de que la báscula no sea muy precisa (y las básculas, si no son profesionales, no lo son), hay que tener muy en cuenta que el cuerpo mismo está compuesto de muchos componentes más o menos variables en cuanto a su peso.

COMPONENTES POCO VARIABLES

  1. Los huesos y los órganos internos es la parte del cuerpo que tiene peso más estable y varía muy poco – la variación sería indetectable a corto plazo.
  2. La masa muscular también es (o al menos debería ser) estable, pero la verdad es que haciendo dietas desequilibradas se va perdiendo poco a poco junto con el tejido adiposo. Eso especialmente tiende a pasar en las dietas bajas en hidratos de carbono, ya que el cuerpo, para conseguir la cantidad de glucosa imprescindible, va metabolizando masa muscular. La masa muscular siempre se debería preservar al máximo, ya que tiene muchos beneficios metabólicos, entre ellos – ayuda a perder el peso o prevenir el aumento de peso. Haciendo ejercicio con constancia la masa muscular tiende aumentar, pero el proceso es lento y no será detectable a corto plazo.
  3. Las reservas de glicógeno (hidratos de carbono) en el hígado y en los músculos – en general son estables, excepto cuando se hacen dietas pobres en hidratos de carbono (entonces ya los primeros días el peso baja muy rápidamente), y cuando se hace ejercicio muy intenso - pero no es una pérdida de peso “de verdad” – el glicógeno perdido se recuperará inmediatamente al volver a comer hidratos de carbono.
  4. La grasa es lo único que interesa perder cuando uno intenta perder peso, y lo único que se pierde haciendo buena dieta. Lo que hay que tener en cuenta es que incluso en el mejor de los casos es una pérdida relativamente lenta – por ejemplo, está muy bien perder 0,1% del peso total al día, - lo que a corto plazo es menos representativo de lo que son los factores más variables.

COMPONENTES MUY VARIABLES

  1. Lo que más “engaña” es la cantidad de agua corporal que hace variar el peso dentro de los límites de 1-2 kg o incluso más (especialmente en casos de sobrepeso ya que el agua se acumula dentro del tejido adiposo). La cantidad de tejido adiposo no varía tanto, así que podría ser que en un día la persona pierde 100 g de grasa haciendo una buena dieta, pero su agua corporal sube 1 kg, entonces según la báscula parecerá que se ha engordado.

 

¿Qué es lo que define la cantidad del agua corporal?

-         El equilibrio entre el sodio en la dieta y el agua bebida. Cuando más agua se bebe y menos sodio se toma con la dieta, más agua se perderá por los riñones.

-         El ejercicio físico o un masaje, que mejora la circulación y ayuda eliminar la retención de líquidos (especialmente en las piernas, especialmente si uno padece de problemas de circulación), baja el peso debido a la pérdida del agua corporal.

-         Ciclo menstrual para las mujeres: el aumento de la progesterona en la segunda fase del ciclo hace retener líquidos, que se eliminan después de la regla.

-         Ciertos medicamentos (por ejemplo, los antiinflamatorios) causan retención de líquidos, otros (por ejemplo, diuréticos), tienen efecto contrario.

Recuerda que en ningún caso le debe preocupar el aumento o la bajada de la cantidad de agua corporal, y no hace falta hacer esfuerzos para eliminarla. Muchos de los medicamentos “naturales” para la pérdida de peso son diuréticos que simplemente fuerzan a los riñones eliminar más líquido de lo que les convengan. Las dietas que restringen sal o hacen beber mucha agua también consiguen el mismo efecto.

  1. Todo lo que se come o bebe, pesa hasta que esté eliminado. Incluso bebiendo 1 litro de agua aumentamos de repente 1 kilo de peso, pero, evidentemente, no engordamos de verdad. También en casos de estreñimiento uno podría tener la impresión que ha engordado, pero no será debido al aumento de tejido adiposo.

El momento más ideal para pesarse es por la mañana, después de ir al baño y sin ropa. Así se evita al menos una parte de los factores que despistan cuando uno quiere tener el control de su peso. Y recuerda, siempre preocuparse más por seguir una buena dieta, que por las variaciones del peso que no son indicadores exactos de lo que se ha perdido o ganado el día anterior. Si la dieta que sigue es sana y adecuada para sus objetivos, al cabo de poco tendrá el efecto esperado.